Comenzamos a caminar en Ubrique por la carretera A-373 hasta la cañada de los Gamonales. Desde aquí ascendemos por el carril hasta el sendero que va hacia Puerto Tirado.
Llegamos hasta los restos de una antigua calera. Este método artesanal de obtener la cal, era relativamente frecuente en estas sierras a mediados del siglo XX.
La roca caliza, tan abundante en esta zona, presenta la particularidad de adquirir las características propias de la cal viva (óxido de calcio) si son sometidas a la acción del calor.
Su funcionamiento consistía en colocar una cantidad importante de piedra caliza, dejando un hueco donde se prendía restos vegetales del entorno. La estructura exterior, era lo suficientemente sólida para soportar durante tres días y tres noches altas temperaturas de cocción.
De media utilizaba unos 2500 haces de 40 kg cada uno. Volumen considerable, que da idea del importante papel en la reducción del combustible que esta actividad realizaba en los montes. Venían a sacarse de 40 a 60 toneladas de cal, que se conservaba en sacos de plástico. Para prepararla se sumergía en agua durante cuatro o seis días fermentando, hirviendo, "apagándose" como dicen los lugareños. Quedaba así lista para enlucir, proporcionando a nuestros pueblos esa blancura tan típica.
La cal fue hasta el siglo pasado como el cemento en la actualidad, se mezclaba con arena o arcilla para unir piedras o ladrillos. Se utilizaba también para desinfectar las cuadras y el agua en los aljibes; para hacer desaparecer los cadáveres de las tradicionales matanzas; como abono para la tierra y actúa como reflectante de las viviendas al reflejar el color blanco los rayos del sol.
Panorámica del Peñón del Berrueco.
Rayos de sol despuntando al amanecer.
Lentisco hecho árbol.
Tronco desgajado del lentisco.
Caserío derruido.
De camino hacia la fuente.
Fuente Zarzalón.
Dejando atrás la fuente.
Alcornoque adaptado a un suelo pobre, duro o rocoso.
Bosque de alcornoques.
Alcornoque caído.
Atravesando el bosque.
Peñón del Berrueco.
Garganta de Barrida y sierra de los Pinos.
Llegando al mirador.
Tela de araña.
Alcornoque caído.
A partir de este caserón ruinoso comenzamos a bajar hacia el lado izquierdo, evitando así el monte cerrado.
Sierra de los Pinos.
Peñón del Berrueco.
Restos de una antigua calzada.
Abandonamos el sendero y tomamos una pista hasta la Cañada de los Gamonales.






